Así te engañan con la potencia contratada y cómo pagar menos
Lo que te duele y lo que puedes ganar
Si tu factura eléctrica parece subir sin motivo, puede que estés pagando un fijo mayor al que necesitas. Esto no te lo explican las comerciales: ajustar la potencia contratada puede recortar decenas —o incluso cientos— de euros al año sin cambiar de compañía.
En las siguientes secciones te indico cómo comprobarlo con datos reales, qué revisar antes de tocar nada y los pasos para reducir la potencia sin quedarte sin luz en momentos críticos.
Qué es la potencia contratada (y por qué importa)
La tarifa doméstica más común para viviendas es la 2.0TD, que permite fijar dos niveles de potencia: punta y valle. La compañía cobra un término fijo por cada kW contratado en cada periodo, independientemente de cuánto consumas.
Por tanto, aunque bajes el consumo con bombillas LED o mejores hábitos, si mantienes una potencia más alta de la necesaria seguirás pagando ese fijo.
Cómo te están cobrando de más
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha detectado que una parte notable de los hogares contrata más potencia de la necesaria. Esa sobredimensión se traduce en un gasto fijo que rara vez se revisa.
Cerca de 6 de cada 10 hogares tienen potencia de más: ≈+1,11 kW en punta y +1,6 kW en valle, según análisis de consumo doméstico.
Además, muchas lecturas de picos se registran en situaciones puntuales (por ejemplo, usar vitro y lavadora al mismo tiempo) y no justifican una subida permanente de la potencia.
Herramientas que debes usar antes de tocar tu contrato
No propongo adivinar: usa datos. Estas herramientas te permiten identificar picos reales y simular tarifas.
- Datadis o el historial de consumos de tu distribuidora: revisa las lecturas horarias para detectar picos máximos reales.
- Simulador de la CNMC: permite estimar el coste si modificas la potencia contratada.
- Facturas y monitorización doméstica: apunta cuándo se produce cada pico (horas y aparatos involucrados).
Pasos prácticos para bajar la potencia con seguridad
- Analiza 2–3 meses de consumos horarios para ver picos reales y repeticiones.
- Lista los electrodomésticos de mayor demanda (placa, horno, bomba, coche eléctrico) y cuándo se usan simultáneamente.
- Simula con la CNMC o con la distribuidora la nueva potencia propuesta y el ahorro estimado en el término fijo.
- Solicita la modificación a tu comercializadora: el trámite es sencillo y la distribuidora ejecuta el cambio en días o semanas.
- Prueba el nuevo ajuste durante 2–3 meses y comprueba si aparecen cortes por sobrecarga; si ocurren, vuelve a subir 0,5–1 kW y repite la comprobación.
Comprobaciones prácticas antes de reducir
Antes de bajar, considera estos puntos:
- Si tienes vehículo eléctrico, calcula la carga máxima simultánea.
- Atiende a bombas de calor o a instalaciones con arranques con alto pico de potencia.
- Evalúa si puedes escalonar el uso de grandes electrodomésticos.
Regulados y costes menores: lo que sí pagarás
Bajar la potencia reduce el término fijo. Aunque hay costes administrativos y derechos regulados, algunos son bajos: por ejemplo, el derecho de enganche es un concepto regulado y suele ser reducido (por ejemplo, ≈9,04 € en determinados trámites).
En otras palabras: el desembolso por cambiar suele ser pequeño y el ahorro recurrente puede compensarlo en poco tiempo.
Contexto que cambia la ecuación: IVA y nueva PVPC
Recientemente hay variables que aumentan el peso del término energético en la factura. Desde el 1 de enero de 2025 el IVA volvió al 21% sobre parte de la factura, lo que encarece el consumo facturado.
Además, la nueva versión de la PVPC incorpora una componente de futuros que se está aplicando de forma gradual: aproximadamente un 25% en 2024, 40% en 2025 y una previsión de 55% en 2026. Esto hace que las fluctuaciones de mercado tengan mayor impacto y que reducir el fijo de potencia sea aún más valioso, porque minimiza la parte ineludible del recibo.
Preguntas frecuentes y errores comunes
- Error: “Necesito la misma potencia siempre”. Muchos picos son puntuales y no justifican mantener la potencia alta todo el año.
- Miedo: “Perderé comodidad”. Si planificas los usos simultáneos, los cortes por sobrecarga son raros y reversibles.
- Confusión: pensar que bajar la potencia afecta al precio por kWh. No: afecta al término fijo por kW; el precio del consumo (€/kWh) se mantiene según tu tarifa.
Conclusión: empodérate de tu factura
Esto no te lo explican las comerciales: revisar la potencia contratada es una de las medidas más efectivas para reducir la factura sin renunciar a servicios. Con datos de consumo, el simulador de la CNMC y un cambio controlado, puedes pagar menos abonando solo los derechos regulados mínimos y un término de potencia ajustado a tu necesidad real.